3.2. Qué hacer si uno de nuestros alumnos tiene una dificultad de aprendizaje
Voy a realizar esta actividad con el caso hipotético de un alumno de 1ºESO que presenta dificultades de aprendizaje en el ámbito de la expresión escrita.
En la tarea anterior en la que había que diseñar una actividad, la opción que yo elegí era la de "El debate y la defensa", porque podía apreciarse perfectamente el uso del lenguaje tanto oral como escrito. En este caso, veríamos problemas en la segunda parte de la tarea, la defensa, que consta de un ejercicio escrito sobre las ideas planteadas en el debate, la opinión personal del alumno respecto al tema debatido y las aportaciones más interesantes que, a su juicio, hayan realizado el resto de sus compañeros.
Según mi lista de observación, el alumno no alcanzaría algunos de los indicadores que expongo a continuación:
En este caso hipotético, voy a realizar una reflexión acerca de lo que haría para resolver cada uno de estos problemas de aprendizaje, en el caso de que no se alcanzaran:
Mantiene una correcta LINEALIDAD, sin torcerse.
Muchos de mis alumnos han presentado este problema en folios en blanco. Suelo preparar una plantilla que fotocopio para ellos, para que la pongan debajo de su folio y se guíen por las marcas. Poco a poco van mejorando hasta que se sienten capaces de intentarlo sin la guía. En el caso de problemas con el espacio, podríamos colorear los márgenes del espacio o dejar cuadros de un tamaño concreto para escribir en ellos la respuesta.
Escribe las palabras con una adecuada separación entre las letras.
Escribe las frases con una adecuada separación entre palabras.
Estos dos puntos suelen estar resueltos mucho antes, pero en el caso de alumnos con dificultades de aprendizaje, lo que haría sería descubrir si existe un patrón en ciertos tipos de palabras, si se trata de un error reiterado en una palabra concreta (en cuyo caso lo trataría como un error de tipo ortográfico), si el error se da a nivel general... Si aprecio un problema reiterado en un conjunto de palabras, lo señalaría y le invitaría a escribir oraciones correctas con dichas palabras para que se acostumbrara a su escritura correcta. Si el error persiste, trabajaría con cuadros vacíos y con separaciones físicas para estimular su percepción visoespacial.
El tamaño de las letras es adecuado y coherente con el texto y el espacio asignado.
En este caso, puede haber dos problemas: si el tamaño de las letras no es adecuado, lo ideal es establecer una guía, un espacio donde escribir, para que el alumno reduzca el tamaño de las letras a dicho espacio. Si el problema radica en una incoherencia entre el tamaño de sus propias letras, iniciaría trabajos de caligrafía y límites de espacio para ayudarle a diseñar los trazos correctamente y que resultaran armoniosos en su conjunto.
La POSTURA al escribir es adecuada.
Si la postura no es adecuada, trabajaríamos el espacio de trabajo que tiene el alumno (porque podría ser inadecuado a su tamaño), y en el caso de no ser así, podríamos llegar a plantear el velcro en la camiseta y en la silla, algo que he descubierto con este curso y que me ha llamado mucho la atención, ya que los problemas de ergonomía tienden a mantenerse en el tiempo y muchos adultos arrastran luego problemas de espalda y cervicales por ello.
Aprieta correctamente el instrumento de escritura para que el trazo no sea ni demasiado suave ni demasiado fuerte.
En este caso podría tratarse de un problema de agarre, de una superficie inadecuada... tras meditar sobre el caso concreto, se le invitaría a realizar distintas pruebas de intensidad sobre el papel con diferentes instrumentos de escritura, para que tratara de percibir las diferencias y las sensaciones. Si el trazo es demasiado suave, le haría escribir muy despacio. Si el trazo es demasiado fuerte, le haría aumentar la velocidad de escritura. De ese modo vería también si es capaz de establecer la intensidad necesaria para adaptarse al tiempo de escritura.
La actitud hacia el proceso de escritura es positiva.
Si el alumno no disfruta del proceso de escritura, trataría de realizar actividades divertidas en el aula que incluyeran esta actividad. Le daría más tiempo para poder perfeccionar la habilidad. Hablaría con él sobre su problema al respecto. Le invitaría, sin forzarlo, a mejorar con el tiempo, a aumentar la cantidad de texto, a utilizar la escritura incluso como terapia.
El texto está escrito siguiendo una adecuada estructura discursiva. |
Escribe información relevante y deja a un lado el contenido innecesario. |
Las oraciones que utiliza son variadas y adecuadas para el texto que se pretende escribir. |
Hay coherencia en el discurso. |
Estos puntos están más relacionados con la materia de lengua castellana y literatura que yo misma imparto. En primer lugar, tendríamos que distinguir si el problema se debe a la falta de estudio y el desconocimiento del tema o a un problema de aprendizaje ligado a su memoria operativa, su atención... Como se trata de una actividad que evalúa los problemas de aprendizaje, y teniendo en cuenta dicha premisa, estos cuatro puntos los resolvería tratando de aumentar la atención sostenida del alumno, la memoria operativa, su memoria visual y verbal, su razonamiento, su precisión y su velocidad lectora...
No hay errores gramaticales. |
No hay errores sintácticos. |

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